
Tivoli es un lugar lleno de encanto e historia, durante el Renacimiento, fue la ciudad de veraneo de las clases adineradas y se hizo famosa por el mármol travertino que allí se produce.
En Tivoli pueden visitarse varias hermosas villas, como la Villa Adriana, la más grande del Imperio Romano que fue construida entre los años 118 y 134. Fue el palacio donde el emperador Adriano pasaba sus días de descanso, siendo luego el lugar preferido de otros emperadores.
Su extraña arquitectura llama la atención, pues está llena de laberintos. El recorrerla puede llevar varias horas.
El mismo Adriano diseñó varios lugares de la villa, el Pecile, que está a la entrada, es una reproducción exacta de un edificio de Atenas, el Canopus imita un templo de Alejandría y el Gran Canal es la reproducción del Nilo.
La Villa d’Este, es un palacio estilo renacentista construído por el cardenal Ercole d’Este en el año 1550. Esta villa es famosa por sus hermosos jardines con 50 fuentes que funcionan por medio de la fuerza de la gravedad, dos de ellas en la antigüedad emitían sonidos, una tocaba el órgano y la otra imitaba el canto de los pájaros.
Villa Gregoriana es conocida por sus jardines y originales cascadas que nacen cuando el Papa Gregorio XVI dio la orden de que se alterase el curso del río Aniene. Dos templos romanos forman parte del conjunto: uno es el Templo de Vesta y el otro el Templo de la Sibila.
Para aquellos que aman el arte, Tivoli es una ciudad que lo representa en cada rincón y cada lugar, imposible no visitar esta ciudad de ensueño.


Fecha: 12 de noviembre de 2009
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