
Kenia (oficialmente República de Kenia) es un país del este africano, que tiene fronteras con Etiopía al norte, Somalia al este, Tanzania al sur, Uganda al oeste y Sudán al noroeste, y las aguas del océano Índico bañan sus costas y comparte la vasta extensión del lago Victoria con sus vecinos occidentales. El valle del Rift y las grandes cadenas montañosas en el área central, que dan paso a las tierras altas, forman la espina dorsal del país, y es también aquí donde los paisajes resultan más espectaculares. La franja costera, muy húmeda, incluye el estuario del río Tana y una serie de excelentes playas. En la zona occidental se encuentran los fértiles márgenes del lago Victoria y algunos parques naturales de primer orden. La vasta y árida región que se extiende al noreste es la zona más salvaje del país y la menos contaminada por el mundo moderno.
Su capital es Nairobi, una ciudad cosmopolita, animada, interesante y bien urbanizada. El barrio donde se concentran las principales empresas y oficinas puede atravesarse a pie en tan sólo 20 minutos, y es un buen lugar para sintonizar con la vida urbana africana más moderna. Lamentablemente, también es una zona óptima para sufrir un atraco. La seguridad, especialmente por la noche, suele ser una preocupación constante. Es por ello que sus habitantes la han apodado Nairobbery (“Nairrobo”).
Nairobi surgió con la construcción de la vía férrea que unía Mombasa con Uganda y actualmente es la ciudad más extensa entre El Cairo y Johannesburgo, su población de 1,5 millones de habitantes es poco densa en comparación con los parámetros mundiales.
Cuenta con un concurrido barrio comercial y un mercado, viviendas habitadas por la clase media y oficinistas, y espaciosas mansiones ajardinadas, propiedad de los más ricos. Este barrio, muy céntrico, se denomina River Road y su visita es muy recomendable. La mayoría de viajeros optan por quedarse a cenar en esta zona, aunque no ofrece la posibilidad de alojarse en un buen hotel en una calle tranquila.
En cuanto a los puntos de interés turístico, podemos encontrar el Museo Nacional, el Museo de las Serpientes y el Archivo Nacional donde son habituales exposiciones de pintura y artesanía y a las afueras de la metrópoli se encuentra una de las maravillas naturales más accesibles del país, el Parque Nacional de Nairobi.
El Monte Kenia,- que significa “montaña luminosa” en una de las lenguas locales- da nombre al país, se encuentra en el centro del territorio, al norte de Nairobi, y es la cumbre más alta del país y la segunda de África, tras el Kilimanjaro. Este último está también parcialmente en Kenia, si bien su cumbre más alta se encuentra en su totalidad en el territorio de Tanzania.
El país africano ofrece espléndidos parques naturales, playas inmaculadas, magníficos arrecifes de corales, memorables paisajes montañosos y antiguas ciudades suahili.
Los meses de mayor afluencia turística son enero y febrero, cuando el clima es cálido y seco, además de ser el momento en el que migran más bandadas de aves hacia los lagos del valle del Rift, y durante los meses deoctubre a diciembre, el turismo se reduce considerablemente y resulta más sencillo encontrar alojamiento y los precios son más económicos.
Todos los visitantes requieren un visado excepto los ciudadanos de algunos países pertenecientes a la Commonwealth y los de Alemania, Dinamarca, España, Irlanda, Italia, Noruega, Suráfrica y Suecia. Hay que tramitarlo con bastante antelación, sobre todo si se solicita por correo.
Kenia es el epicentro de los safaris africanos (Safari significa”viaje” en suahili), ostentando una amplísima variedad de animales salvajes. El acontecimiento anual más espectacular del país está protagonizado por los ñus: millones de estos desgarbados antílopes se desplazan en masa durante julio y agosto desde el Parque Natural del Serengeti (Tanzania) en busca de hierba fresca y aproximadamente en octubre vuelven a dirigirse hacia el sur. El mejor punto para contemplar este fenómeno se encuentra en la Reserva Nacional de Masai Mara.
Otro lugar para no perderse es Mombasa, es el puerto más grande de la costa este africana y una ciudad histórica, con un clima caluroso y húmedo. Se remonta al siglo XII y fue una plaza musulmana durante siglos. La ciudad vieja es testimonio de aquella época tumultuosa. Repleta de ornamentados escaparates y balcones, pasear por sus calles supone un placer constante.
La atracción más destacada del barrio antiguo es Fuerte Jesús, que domina la entrada del puerto. Convertido ahora en museo, es una fascinante mezcla de estilos arquitectónicos italianos, portugueses y árabes.
Este puerto se extiende a lo largo de la isla del mismo nombre. La estación de ferrocarril está ubicada en el centro de la isla, próxima a muchos hoteles, restaurantes y locales de ocio. Al sur de la localidad, la costa presenta una serie de magníficas playas.
Mombasa y Nairobi están comunicadas por gran número de vuelos, trenes y varias líneas regulares de autobuses y transbordadores parten de Mombasa hacia Tanzania.
El Parque Nacional y Reserva de Marsevit esta situado al norte, este parque está habitado por los mamíferos más grandes de Kenia, incluyendo leones, leopardos, guepardos, rinocerontes, búfalos, jabalíes, cebras, jirafas, hienas y gacelas. El denso bosque que cubre la zona impide observarlos fácilmente, a menos que se mantenga a la espera, preferentemente acampando en el lago Paradise. Éste es un magnífico lugar para disfrutar durante unos días de la naturaleza ya que pocos lugares del país pueden rivalizar con éste en cuanto a la belleza del paisaje y la tranquilidad reinante.
La isla de Lamu, por encima de la costa este de Kenia, lugar de fantasía y ensueño, envuelto en un manto de romanticismo medieval. Con una población casi exclusivamente musulmana, es una de las urbes existentes más antiguas de Kenia y ha experimentado muy pocos cambios, tanto respecto a su apariencia como a su carácter, a lo largo de los siglos. Remota e introvertida, esta ciudad portuaria, antaño próspera y esplendorosa, es ahora un maravilloso y relajante destino turístico. Ninguna otra localidad suahili, a excepción de Zanzíbar, puede ofrecer tamaño festín cultural y un estilo arquitectónico tradicional tan incorrupto. Dos horas en el Museo de Lamu, a orillas del mar, son suficientes para introducirse en la historia de la ciudad. Y si la estancia ha despertado el interés del viajero por la cultura suahili, podrá también descubrir el edificio bellamente restaurado que alberga la Casa-Museo Suahili. Por otro lado, una de las atracciones más singulares de la zona es el Asilo de los Asnos. En Lamu es casi obligatorio dar una vuelta en un dhow, embarcación tradicional árabe.

Reserva Nacional de Masai Mara o El Mara (como a los más mayores les gusta llamar a la reserva) es el espacio protegido más popular de Kenia. Con gran abundancia de animales salvajes, e incluyendo gran parte del Parque Nacional del Serengeti, esta reserva de 320 km² ofrece a sus visitantes inolvidables experiencias, como atravesar parte de sus vastas sabanas o esquivar la estampida anual de los ñus. En el límite occidental del parque se encuentra la espectacular escarpadura de Esoit Oloololo. Las concentraciones más importantes de animales salvajes habitan la zona fronteriza del parque. Por todas partes, pueden observarse grandes manadas de leones cazando. también gran cantidad de elefantes, búfalos, cebras e hipopótamos. Es más una reserva que un parque nacional, los masai están autorizados a cazar y apacentar sus rebaños en el recinto, que incluye una aldea masai abierta a los turistas.
Pero también Kenia nos puede ofrecer, La Reserva Forestal de Kakamega es una magnífica extensión de selva virgen, en el corazón de una zona agrícola intensivamente cultivada, en la parte occidental de Kenia. Alberga una enorme variedad de aves y animales y vale la pena realizar el esfuerzo de llegar hasta allí. En el bosque se encuentran varias especies de primates, incluido el mono de cola roja, el mono colobo de color blanco y negro, y el mono azul. Para apreciar la belleza de la jungla, lo mejor es visitarla a pie; existen varios itinerarios de senderos que parten de las estaciones forestales. El Departamento Forestal mantiene una magnífica residencia en la reserva.
En las afueras de Nakuru, a unos 200 km al noroeste de Nairobi, están los Emplazamiento prehistórico de Hyrax Hill que fueron estudiados por primera vez en 1937, cuando la arqueóloga Mary Leakey empezó a buscar huellas de vida prehistórica. Las excavaciones indican la presencia de tres asentamientos, el más antiguo de los cuales tiene una edad aproximada de 3.000 años y el más reciente entre 200 y 300. La amplia colección de objetos encontrados en las fosas funerarias de la colina y sus alrededores incluye un verdadero rompecabezas: seis monedas indias, una de ellas de 500 años de antigüedad, y dos de 1918 y 1919. Hyrax Hill se encuentra en la carretera de Nairobi.
El Parque Nacional de Amboseli, con 392 km², no es demasiado extenso, pero ofrece la posibilidad de ver el rinoceronte negro, una especie en peligro de extinción. También alberga enormes manadas de elefantes; la imagen de una de ellas avanzando pausadamente por las verdes llanuras, con el monte Kilimanjaro (Tanzania) como telón de fondo, puede ser un verdadero tópico africano, pero es una experiencia que deja una impresión perdurable. Los vuelos en ultraligero son una forma popular de captar la majestuosidad de esta espectacular región meridional de Kenia.
El Kinangop, de 60 km de longitud. Raras veces aparece este lugar en los itinerarios de las agencias de safaris, y recibe aún menos visitas de los solitarios aventureros. Pero si se está dispuesto a enfrentarse a las inclemencias meteorológicas, esta selva remota y formidablemente densa merece, sin duda, el esfuerzo. El parque ofrece una variedad de fauna, flora y paisajes inigualables, a excepción, quizá, del monte Kenia. También se hallan en su territorio las espectaculares cataratas de Gura, de más de 300 m, y la remota posibilidad de ver un leopardo negro, un elefante, un rinoceronte o un bongo (antílope de cornamenta en espiral).
El monte Kenia es uno de los lugares más frecuentados para practicar el senderismo de montaña, pero hay otras zonas del país también adecuadas, como el monte Elgon, en la frontera con Uganda, e incluso las colinas de Ngong, cerca de Nairobi. Kenia es famosa por la pesca deportiva cerca de la localidad costera de Malindi, y el descenso de aguas bravas en el río Athi-Galana, actividad que está ganando gran popularidad. Para una maravillosa y silenciosa vista aérea del Serengeti, varios hoteles de la Reserva Nacional Masai Mara ofrecen la posibilidad de viajar en globo. Alrededor de las poblaciones costeras como Malindi y el archipiélago de Lamu, puede practicarse el submarinismo, el windsurf, o simplemente disfrutar de sus espléndidas playas.

La fauna y la flora difícilmente pueden cubrirse con una somera descripción. Las vastas llanuras meridionales están salpicadas de acacias de copa plana, matorrales espinosos y el característico baobab, un árbol con forma de botella. En las laderas del monte Elgon y el monte Kenia brotan los bosques de bambú, y en zonas todavía más altas se encuentra el extraño zuzón, con sus enormes flores en forma de col, y las gigantescas lobelias, de largas espigas. Los viajeros atraídos por la fauna deberán dirigirse hacia los parques naturales, rebosantes de vida salvaje. Leones, búfalos, elefantes, leopardos y rinocerontes retozan libremente por lo menos en dos de las reservas más importantes del país. La población de animales en peligro de extinción, como el rinoceronte negro, está recuperándose poco a poco en las reservas y éstos se pueden divisar en los parques nacionales de Tsavo y Nakuru.
El clima registra enormes oscilaciones en los distintos puntos del país. El valle del Rift ofrece el ambiente más agradable, mientras que las áridas extensiones cubiertas de matorrales y las regiones semidesérticas pueden alcanzar temperaturas diurnas máximas de hasta 40ºC y mínimas de unos 20ºC durante la noche. La zona occidental de Kenia y la franja costera oriental suelen ser cálidas y húmedas durante todo el año.
En Kenia existen más de setenta grupos tribales. Las distinciones entre muchos de ellos son bastante imprecisas, dado el avance de la cultura occidental y la desintegración de los valores ancestrales. Sin embargo, aunque el africano medio se haya ido apartando aparentemente de sus tradiciones, la tribu sigue siendo el elemento más importante en la identidad de los individuos.
Aunque el idioma es el inglés resulta sumamente útil para el viajero tener un conocimiento básico del suahili, especialmente fuera de las zonas urbanas y en las zonas más remotas del país. Otro idioma con el que los extranjeros se toparán a menudo es el sheng, hablado casi exclusivamente por los miembros más jóvenes de la sociedad. Surgido recientemente, es una mezcla de suahili e inglés, junto con elementos de otros idiomas.
Para gran parte del público occidental, la visión más cercana de Kenia es la película Memorias de África (Sydney Pollack, 1985), protagonizada por Meryl Streep y Robert Redford.
La cocina keniana consiste generalmente en un amasijo de fécula con alubias o carne en salsa. Su plato nacional, es el nyama choma (carne de cabra a la parrilla). La comida keniana no está exactamente destinada a los gourmets, ni a los vegetarianos. Los amantes de la cerveza, por otra parte, están bien abastecidos, pues a los kenianos les gusta casi tanto esa bebida de cebada como su baile, y el país cuenta con una creciente industria cervecera.
Kenia cuenta con unos 250 aeropuerto, el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi es el centro neurálgico del transporte aéreo del este de África, y se comunica con muchas ciudades europeas y estadounidenses, con una red de líneas regulares de autobús, matatus, taxis colectivos y taxis privados convencionales. La bicicleta es un medio de transporte exclusivamente urbano a causa de las grandes distancias entre las ciudades y el caótico tráfico de las principales carreteras o también existe una conexión semanal por tren entre Voi (Kenia) y Moshi (Tanzania).
Pero en caso de viajar con vehículo propio, es preciso solicitar un permiso gratuito de tres meses en la frontera, siempre que el seguro del mismo esté vigente. Para circular por ciertas carreteras del noreste es preciso obtener el permiso de la policía antes de emprender el viaje. Los vehículos de alquiler son una forma relativamente costosa de visitar el país, pero ofrecen la ventaja de mayor libertad de movimientos y a veces son la única forma de llegar a los destinos más remotos. En general, las carreteras están en buen estado.
Para aquéllos que prefieran viajar por mar, navegar en un dhow a lo largo de la costa oriental africana es una de las experiencias turísticas más valiosas e inolvidables de Kenia. Algunos de los cruceros más populares y más costosos en este tipo de embarcación zarpan de Nyali, en la costa continental, frente a la isla de Mombasa.



Fecha: 15 de Enero de 2009
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