
Ninguna ciudad del mundo llevaría con tanto “charme” el título de “Maravillosa” como Río de Janeiro. Naturalmente hermosa con mar y montaña que en perfecta armonía se combinan con el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, el Maracaná y el estilo de vida despojado y festivo del Carioca.
Río de Janeiro es una ciudad siempre alegre y no es para menos con 30 kilómetros de extensión de hermosas playas, calzadas anchas y ciclo-vías que son prácticamente tomas por las personas el día entero, para caminar, andar en bicicleta, correr o simplemente observar su belleza.
Además de las playas como la bonita Copacabana, la extensa Barra de Tijuca o la neo-hippie Ipanema, podemos disfrutar de la Laguna Rodrigo de Freitas, el Parque del Flamenco y la Floresta Tijuca, rodeadas de magníficos escenarios naturales con espacios inmensos para la práctica de todo tipo de actividades al aire libre.
Río también es la noche que se refleja en toda su bohemia en la Lapa, un barrio que pasó por un largo período de decadencia y que ha vuelto a ser punto de encuentro de los fanáticos del samba, pero también abre espacio para los más diversos estilos musicales que invaden casas como el Circo Volador.
Muy cerca de Lapa, la antigua capital de la República guarda un bello acervo arquitectónico de los siglos XIX y XX que hoy protege museos y espacios culturales. Congregados en el centro de la ciudad estos lugares pueden ser visitados en un paseo a pie conociendo el Teatro Municipal, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Casa Francia-Brasil, entre otros. Aquí puede aprovechar la oportunidad de tomar un antiguo tranvía (en Brasil lo llaman bondi) y atravesar los Arcos de Lapa para visitar el barrio Santa Teresa, con calles estrechas repletas de ateliers de artistas conocidos y no tanto, que exponen su arte.
Encantadora por naturaleza, Río es sede de grandes eventos culturales y deportivos a lo largo del año, pero tiene aún más movimiento en el verano cuando sus dos principales fiestas atraen personas de todo el mundo: Fin de Año, con miles de fuegos artificiales coloreando los cielos de Copacabana para dar la bienvenida al nuevo año, y el Carnaval donde la diversión toma cuenta de las calles y llega a su punto máximo en el Sambódromo, escenario de los desfiles más lujosos y llamativos de las escuelas de samba.
Pero esto es sólo el comienzo, hay mucho más para conocer y disfrutar en Río de Janeiro, la Ciudad Maravillosa.


Fecha: 17 de agosto de 2009
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