La Basílica de Nuestra Señora de Luján

La ciudad de Luján, cercana a Buenos Aires es un lugar con un predominio religioso muy fuerte, allí fieles de todos los lugares del país vienen a rendir su tributo a la Virgen, cumplir promesas y pedir por salud y trabajo.
La historia de un milagro ronda su imagen, y fue ese milagro el que hizo que la Basílica de Nuestra Señora de Luján se construyera en el lugar donde hoy se encuentra.
Hacia el año 1630, llegaron al puerto de Buenos Aires, acondicionadas en dos pequeños cajones, 2 vírgenes. Cargadas en una carreta partieron hacia la provincia de Córdoba, ya que quien las había encargado era oriundo de allí. Cuando la carreta llegó a las márgenes del Río Luján se detuvo y ya no hubo forma de moverla de ese lugar.
Buscando el motivo por el cual esto ocurría, no encontraron nada averiado en la carreta, entonces, uno de los hombres dijo que se trataba de una señal y que como llevaban dos vírgenes quizá algo tenía que ver con eso.
Así, el hombre ordenó que bajaran una de las cajas para ver que ocurría, pero nada pasó, volvieron a colocarla en la carreta y bajaron la otra, en el mismo instante los bueyes que tiraban de la carreta comenzaron a moverse sin ninguna dificultad.
Los hombres comprendieron que la imagen de la virgen encerrada en ese cajón deseaba quedarse allí. La llevaron a una casa cercana y explicaron a quien vivía en el lugar el hecho ocurrido, dejando la virgen a su cuidado.
Años más tarde, en 1887, comenzó la construcción de lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora de Luján, que fue concluída muchos años después en 1935.
Su estilo es un neogótico ojival, con una altura de 106,05 metros en total, sus pórticos de madera y revestidos en bronce forman tres entradas: una dedicada a la Argentina, la otra a Uruguay y la última al Paraguay.
Vitrales venidos de Burdeos, un órgano Cavaillé llegado desde París y las 13 campanas hechas de hierro fundido perteneciente a cañones de la guerra europea, hacen más hermosa esta Basílica.
Una lámpara votiva luce en la nave central, obsequio de la República de Irlanda y, en el centro de la nave se encuentra una espectacular luminaria de 246 tulipas que fuera donada por el Teatro Ópera de Buenos Aires.
En Luján, también existe un museo de cera con trajes y carruajes de la época de la colonia, que puede visitarse a diario. Y todos los años se puede asistir a la inmensa peregrinación que, como tributo a la Virgen de Lujan, hacen sus fieles.


