El Paludismo, tambien conocido como Malaria, es una enfermedad muy extendida que afecta a practicamente todos los países de la zona tropical. Se transmite a través de la picadura de un mosquito, el Anopheles. Dado que esta enfermedad puede resultar grave, llegando incluso a ser mortal, es importante hacer una buena prevención de la misma. Como en la actualidad no se dispone de una vacuna eficaz, las precauciones se basarán en la conjunción de las siguientes medidas:
* Ser consciente del riesgo de infección de la zona a visitar.
* Evitar la picadura del mosquito:
o Evitar, si es posible, salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período; si se sale ponerse ropa con manga larga y pantalones largos y evitar los colores oscuros que los atraen.
o Utilizar un repelente contra los mosquitos que contenga N,Ndietilmtoluamida (deet) o Ftalato de dimetilo, siguiendo las recomendaciones del fabricante.
o Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si no se dispone de esta protección deben cerrarse las puertas y ventanas durante la noche.
o Si los mosquitos pueden entrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón . Para mejorar la protección puede impregnarse la mosquitera con permetrina o deltametrina.
o Pulverizar insecticidas.
* Tomar la medicación adecuada: Los diferentes medicamentos y las pautas de administración se basarán en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Dado que el tipo de medicación varía según la zona a visitar y que ninguno de estos medicamentos está desprovisto de efectos secundarios, la prescripción de los mismos deberá ser realizada por personal sanitario especializado, en consulta personalizada.
Advertencias generales:
o A pesar de tomar cualquier medicación preventiva, la posibilidad de contraer paludismo no desaparece de forma absoluta.
o Para que la medicación tenga efectividad deberá continuarse durante las cuatro semanas siguientes al abandono de la zona palúdica, tanto si los viajeros vuelven a su país de origen como si van a una zona tropical exenta de paludismo, ya que el parásito que produce la enfermedad puede permanecer incubado en el hígado durante ese período de tiempo.
o Si en el viaje aparecieran síntomas de paludismo, como fiebre, sudoración y escalofríos, aún tomando precauciones medicamentosa, deberá consultar sin demora a un médico.
o Los síntomas que presenta el paludismo pueden, a menudo, ser benignos y hace falta sospechar la enfermedad, si una semana después de la llegada a la zona endémica se declara una fiebre inexplicable, acompañada o no de otros síntomas como el dolor de cabeza, flojera y dolores musculares, vómitos , diarrea o tos.

Fecha: 22 de enero de 2009
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