
Sevilla es un municipio español, capital de la provincia homónima y de la comunidad autónoma de Andalucía, forma parte de la depresión del Guadalquivir y se halla a 70 kilómetros del mar, aunque tiene zonas que están a 6 metros de altura sobre su nivel. Se localiza en la Vega y Campiña del río Guadalquivir.
Cuenta con más de 704.114 habitantes en el área metropolitana. La población total en la capital y los 105 pueblos de la provincia es de 1.758.720 habitantes repartidos en un área de 14.042 kilómetros cuadrados. Sevilla puede ser considerada, sin lugar a dudas, el centro artístico, cultural, financiero, económico y social del sur de España. A tan sólo 6 metros sobre el nivel del mar, en plena Vega y Campiña del río Guadalquivir, y a orillas de éste, conforma una aglomeración urbana que se extiende hacia el Aljarafe, Las Marismas, el Parque Nacional de Doñana, la Sierra Norte y la Sierra Sur.
Entre su patrimonio monumental cabe destacar:
Catedral de Sevilla: Se alza en el emplazamiento de lo que, en el siglo XII, era la Gran Mezquita, de la que se conserva su alminar, conocido como la Giralda, por una veleta que lo remata desde el siglo XVI. Asimismo, son también partes de la antigua mezquita el patio de las Abluciones y la actual Puerta del Perdón. Fue convertida en templo cristiano al conquistar la ciudad Fernando III de Castilla en el 1248. Sus etapas constructivas pasan por el período mudéjar, gótico, renacentista, barroco, un período académico de obras neoclásicas y, finalmente, una etapa en la que se pretendió finalizar las anteriores etapas, depurando los estilo. La catedral tiene su entrada por la Plaza de la Virgen de los Reyes. Posee cinco naves (la principal de 36 metros de altura) y su planta es un rectángulo de 116 metros de longitud por 76 metros de anchura. La altura máxima se alcanza en el crucero, con 40 metros. El retablo mayor se realizó en varias fases constructivas, participando en él autores como los hermanos Jorge Fernández Alemán y Alejo Fernández, Roque Balduque, Pedro Millán, Juan Bautista Vázquez el Viejo y Pedro de Heredia. La sala capitular, renacentista, es de la segunda mitad del siglo XVI. La Sacristía Mayor es plateresca. Los restos de Cristóbal Colón se encuentran custodiados en este templo.
La Giralda: La parte decorada con ladrillo es obra del arquitecto Alí de Gómara. Se puede subir por rampas hasta el campanario, donde se ven unas extraordinarias vistas de la ciudad. Al lado está el patio de los Naranjos, de estilo almohade con pila visigótica.
La Torre del Oro: Es una torre albarrana situada en la margen izquierda del río Guadalquivir, junto a la plaza de toros de Sevilla de la Real Maestranza. Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931 y ha sido restaurada varias veces. En la Edad Contemporánea fue restaurada en 1900, entre 1991 y 1992, en 1995 y en 2005.[86] [87] Alberga el Museo Naval de Sevilla.
El Alcázar:El interior del edificio se ordena alrededor de dos patios, el de Las Doncellas donde se realiza la vida oficial y el de Las Muñecas en el que se realiza la vida privada. El salón de Embajadores está bellamente decorado con yeserías y azulejos. A la planta superior se accede por una escalera del siglo XVI, cubierta con artesonado y decorada con pinturas de Roelas y Madrazo. Son de destacar los muebles y tapices que decoran varias de las estancias.
La Casa de Pilatos: Es de orígen morisco, aunque también tiene elementos góticos y platerescos. La portada es renacentista coronada con crestería gótica. El patio principal tiene la decoración mudéjar y plateresca. En el salón del Descanso de los Jueces existe un bello arco revestido con elementos mudéjares y góticos y un hermoso zócalo de azulejos y friso de yeserías.
Palacio de las Dueñas: Este magnífico ejemplar de casa sevillana combina los estilos gótico, plateresco y mudéjar. Dispone de una elegante portada de ingreso a la casa, jardines, patios, cancelas y una galería alta que dá acceso a los salones de la planta superior y a la iglesia.
Archivo General de Indias: El Archivo de Indias, antigua Lonja de Mercaderes, fue construido en 1572. Fue proyectado por Juan de Herrera y edificado por Alonso de Vandelviva y Juan de Minjares. En el siglo XVII se construyó la segunda planta y la cruz de Juramento. Un siglo después, cuando Carlos III eligió este edificio como sede del Archivo de Indias, se realizaron otras obras, como la redecoración de la escalera principal. Es un edificio de planta cuadrada con un amplio patio central. En su interior se guardan valiosos documentos que permiten recrear la historia de la relación de España con las colonias ultramarinas de América.
Y también no podemos dejar de visitar otros muchisinos lugares de máximo interés turísticos como la Iglesia del Buen
Suceso, Iglesia de la Madre de Dios, Iglesia Parroquial de la Magdalena, Iglesia del Omnium Sanctorum, Iglesia Parroquial del Sagrario, Iglesia del Divino Salvador, Iglesia de San Andrés, Iglesia de San Bernardo, Iglesia Parroquial de San Gil, Iglesia del Colegio de San Hermenegildo, Iglesia de San Ildefonso, Iglesia de San Isidoro, Iglesia de San Juan de la Palma, Iglesia de San Lorenzo, Iglesia de San Luis, Iglesia de San Marcos, Iglesia de San Martín, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Vicente, Iglesia Parroquial de Santa Ana, Iglesia de Santa Catalina, Iglesia de Santa María la Blanca, Iglesia de Santa Marina, Iglesia de los Terceros, Convento de San Leandro, Convento de Santa Clara, Iglesia del Convento de Santa Isabel, Iglesia del convento de Santa María del Socorro, Iglesia del convento de Santa Paula, Monasterio de San Clemente, Casa de la Condesa de Lebrija, Casas Consistoriales, Fábrica de Tabacos, Hospital de la Caridad, Hospital de la Sangre, Hospital de Venerables Sacerdotes, Palacio de San Telmo y Universidad, así como los numerosos Museos y Teatros.
En su entorno podremos encontrar parajes de gran belleza, como:
Jardines de Murillo: Se encuentran en el interior de la ciudad de Sevilla, lindando con los jardines de Alcázar. Se compone de tres espacios naturales. Los Jardines de las Delicias, adornados con esculturas de mármol, Catalina de Ribera, jardín creado en 1.898 por donación de otro jardín llamado del Retiro, está adornado con obras de Juan Talavera. Los Jardines de Murillo, el tercer espacio, fue cedido por el rey Alfonso XIII en 1.911. Los tres jardines que se unieron en uno entre 1.835 y 1.911 y en cada uno de ellos destaca la riqueza escultórica que los adorna.
Parque de Maria Luisa: Los Jardines de Maria Luisa se crearon a partir de los Jardines del Palacio de San Telmo donados a la ciudad en 1.893. Su reestructuración fue llevada a cabo por el ingeniero francés Forestier con la ocasión de la Exposición Iberoamericana de 1.929.El eje central del Parque de María Luisa está integrado por el Monte Gurugú. Este espacio se compone de la Fuente de los Leones, de marcadas reminiscencias renacentistas y arábigo-andaluzas; la Isleta de los Patos, un estanque bordeado de piedra rústica con una isla central y un exótico pabellón donde, según la leyenda, el rey Alfonso XII declaró su amor a María de las Mercedes; y el Estanque de los Lotos. El conjunto se completa con las plazas de España y América, ésta última se encuentra rodeada de jaboneros, rosales y palmeras.Uno de los puntos más emblemáticos del Parque es la Glorieta, dedicada al poeta Gustavo Adolfo Bécquer, en la que, junto al busto del poeta, se desarrolla el tema del amor y sus momentos. La vegetación de este bello parque se compone de arboledas, acacias, y olmos, además de hermosos setos formados por arrayanes, adelfal y rosaledas, entre otros. En general destaca por la ordenación de sus jardines, en los que se alzan 16 estatuas de Victorias, columnas y escalinatas.
Su superficie es de unos 400.000 metros cuadrados.
El Parque de Maria Luisa está integrado por el monte Gurú. Cuenta con una extensión de 400.000 metros cuadrados. En su interior destacan su arquitectura de reminiscencias renacentistas y arábigo-andaluzas. La vegetación se compone principalmente de hermosas y variadas arboledas, acacias, olmos y miles de setos; arrayanes, adelfas, laureles, rosaledas y flores. Todo ello unido a los lagos artificiales, fuentes y glorietas, con decoración de azulejos sevillanos.
La reestructuración de los jardines fue obra del ingeniero francés Forestier.

Parque de Los Príncipes: Creado en 1.973, el parque de Los Príncipes es una muestra más de la riqueza natural que alberga la ciudad de Sevilla. En su paisaje destacan las amplias praderas y los ejemplares de árboles bien desarrollados, algunos de los cuales han alcanzado un porte considerable. A la vera de los caminos crecen los naranjos que alcanzan su máximo esplendor con la primavera.
Se trata de un parque urbano en el que abundan las praderas espaciosas y los árboles de porte.También destacan los caminos bordeados por naranjos que floren en primavera impregnando el aire del parque de olor a azahar.
Amplias praderas y caminos de naranjos convierten al parque de Los Príncipes en un lugar ideal para pasear.
Parque del Alamillo: Se encuentra al norte de la Cartuja de Palma. Se trata de un bello rincón de Sevilla de espléndida vegetación formada por olmos, pinos, álamos y alcornoques y en especial naranjos que embriagan el aire de olor a azahar cuando llega la primavera. Este parque está estructurado en torno a do lagos, Lago Grande y Lago Chico, y además está equipado con buenas infraestructuras recreativas, lúdicas, deportivas y culturales. Cabe destacar los llamados “Los veranillos del Alamillo”, en la que se ofrecen conciertos, paseos, teatros y distintos talleres. Tiene una superficie de unas 47 hectáreas.
El parque del Alamillo ocupa una superficie de 47 hectáreas al norte de la Cartuja de Palma. Se organiza en torno a Lago Grande y al Lago Chico. La vegetación de este entorno está organizada en praderas y bosquetes compuesto de vegetación variada con especies como naranjos, sauceda-alameda, olmeda-fresneda, bosque de transición, lentiscar, alcornocal, pinar-alcornocal, encinar, pinar-encinar, acebuchar-algarrobal y pinar.
En la época estival el parque acoge conciertos, teatros y otras actividades lúdico-culturales bajo “Los veranillos del Alamillo”.
Los Jardines del Arboreto de El Carambolo abarcan una superficie de 4 hectáreas. Presenta un estilo paisajista dividido en cuatro zonas: la zona de pérgolas y vivaces, la laguna y el canal, las colecciones y el resto de jardín. En este espacio se aglutinan plazas y bellos jardines en los que existen hasta 500 especies vegetales distintas, lo que le convierten en un lugar idóneo para la investigación y conocimiento de la flora. En el recinto también se encuentran dos lagunas comunicadas mediante un arroyo artificial. En esta zona puebla una vegetación de ribera y plantas acuáticas que contribuyen a enriquecer la diversidad floral del parque.
Estos tienen una superficie de unas 4 hectáreas.
Se trata de un jardín de estilo paisajista dividido en cuatro zonas y que aglutina hasta 500 especies distintas de vegetación. Ocupa una superficie de 4 hectáreas compuestas por plazas y jardines adornados con árboles y arbustos. Predominan las especies leñosas y en las áreas del lago, flora acuática y de ribera.
En la zona de la Laguna habitan plantas acuáticas y flora de ribera que aportan mayor diversidad al entorno.

Reales Alcázares: este fue lugar de acogimiento de reyes árabes y españoles tras la Reconquista. Tras muchas construcciones al antojo de sus distintos inquilinos, en su estructura destacan la puerta del León, que traspasa la muralla árabe del siglo XII, el patio de Montería y el Palacio de Pedro I. Uno de los paseos más agradables por este recinto, lo proporcionan los Jardines del Alcázar. Se estructuran en varias partes pero todas aúnan caracteres árabes, renacentistas y modernos. Destacan los Jardines del Príncipe con la fuente de Neptuno y en los Jardines del Naranjal la fuente del León y el Pabellón de Carlos V, donde murió Fernando III. Entre el resto de jardines, más modernos, se encuentran escudos y el nombre de Alfonso XIII.
Los Jardines del Alcázar se encuentran en el interior de los Reales Alcázares. Aúnan caracteres árabes, renacentistas y modernos. Se compone de varias partes entre las que destacan los Jardines del Príncipe con la fuente de Neptuno, los Jardines del Naranjal con la fuente del León y el Pabellón de Carlos V, donde murió Fernando III.
Los reales Alcázares fue el alojamiento elegido por distintos reyes árabes.
Parque del Prado de San Sebastián: Este parque fue inaugurado en 1.997 y contribuye a enriquecer la ciudad con más pulmones verdes. Se trata de un agradable rincón en pleno centro de Sevilla en el que destacan los estanques y los naranjos amargos que lo adornan. También son notables otras especies vegetales como la jacaranda y las palmeras.
Este parque urbano está adornado con estanques. En su vegetación destacan los naranjos amargos, jacarandas y palmeras.
Las jacarandas y las palmeras son, junto a los naranjos, las principales especies vegetales del parque.
Isla Mágica: El parque de Isla Mágica cuenta con una extensión total de 364.711 metros cuadrados de los cuales 49.000 son jardines. Este parque temático alberga 500.000 plantas que contribuyen a enriquecer el paisaje de este espacio, construido en las antiguas instalaciones de la Exposición Universal de 1.992.Atracciones, espectáculos y animación callejera son los principales atractivos de este recinto que recibe cada año a miles de visitantes.
Parque Temático de Sevilla. El cuidado entorno natural de este parque, que se estructura alrededor del lo que fue el lago de la Exposición Universal de 1.992, se compone de 500.000 plantas, 49.000 metros cuadrados de jardines y 42.000 metros cuadrados de agua. Isla Mágica fue construida en las antiguas instalaciones de la Exposición Universal de 1.992.
El arte más antiguo que podemos contemplar en Sevilla es de la época musulmana. De la muralla que acaba en el río solo queda la Torre de la Plata, reconstruida por los cristianos, y la Torre del Oro del siglo XIII. De la mezquita del siglo XII solo queda el Patio de los Naranjos y la Giralda. De estilo mudéjar podemos encontrar El Alcázar, que fue empezado a construir en el siglo XII, donde podemos encontrar en sus jardines el pabellón de Carlos V. Dentro de su arquitectura civil, cabe destacar el Palacio de las Dueñas, de mediados del siglo XV.
Entre las principales fiestas de Sevilla podemos encontrarnos con:
Semana Santa en Sevilla: Procesiones de kilómetros, saetas como telón de fondo, pies descalzos cumpliendo promesas, y quizás la más fervorosa de las Semanas Santas españolas es la de Sevilla. La pasión de los sevillanos desborda lo previsto año tras año y enmudece al visitante, quien puede contemplar la ‘madrugá’ y la devoción de sus costaleros. Junto al Guadalquivir, en tierra de azahar, Sevilla se arrodilla ante su Semana Santa.
Feria de Abril: Lo que comenzó como una feria de ganado se ha convertido en el mejor escaparate del folclore andaluz. La ciudad del azahar celebra la mayor de sus fiestas con alegría y color. Más de un millón de metros cuadrados, más de mil casetas festeras y muchas luces constituyen un recinto ferial donde disfrutar con sevillanas,
paseos de caballos y majestuosos carruajes. Bailes y vino acompañan a los sevillanos y a visitantes de todo el mundo hasta bien entrada la madrugada.
Los besos a Santa Lucía: La mano de la imagen de Santa Lucía, de muy bella factura, recibe en un goteo incansable los besos de sus fieles. Es palpable la pérdida de color en esa mano fruto de la devoción, en la iglesia de Santa Catalina, donde reposa la pieza. La imagen antiguamente disponía de su propio templo.
El fervor popular, la tradición y la devoción por la institución de la Eucaristía se conjugan en Sevilla a orillas del Guadalquivir. Una más bella si cabe ciudad celebra el Corpus con el baile de los Seises que se desarrolla en la catedral ante la grandiosa custodia de Juan de Arfe. Vestidos de rojo y oro, los niños que protagonizan tal danza recibirán un doblón de oro de manos del alcalde.
La cabalgata de Sevilla mantiene el espíritu por el que fue creada: el de llevar un mensaje de paz a los hogares pobres. La cabalgata de Reyes Magos de Sevilla es un de las primeras que nacieron en España. Esta cabalgata inició su andadura en 1917.
A la vista está que es una de las ciudades más apasionantes de España, con sus magníficos parques y jardines, monumentos árabes, flamenco, corridas de toros y una densa población estudiantil. La Exposición Universal en 1992 convirtió la metrópoli en centro de atención mundial. El mejor momento para visitar Sevilla es durante la Semana Santa o la Feria de Abril, ambas experiencias inolvidables.

Fecha: 04 de abril de 2009
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