
San Petersburgo fue creada por Pedro el Grande . Es el único punto del territorio tradicional ruso que da al mar hacia el norte de Europa, fue construida principalmente por arquitectos europeos y el resultado es una ciudad que sigue siendo una de las más bonitas de Europa.
Actualmente San Petersburgo es la segunda ciudad más grande de la Federación Rusa y una de las ciudades más grandes de Europa. El centro de la ciudad es considerado por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad. San Petersburgo es además sede de la corte constitucional de Rusia. Con una superficie de unos 600 km2, con una población de 4,2 millones habitantes.
San Petersburgo es un destino al que se puede ir durante todo el año. La latitud norte de la ciudad implica largos días en verano y largas noches en invierno. En cuanto al clima se refiere, la media de temperaturas en enero es de -8ºC, en un día frío de verdad bajan a -15ºC. Los veranos son frescos y se hacen esperar: la nieve a finales de abril es bastante normal y el calor no hace su aparición hasta el período comprendido entre junio y agosto, cuando las temperaturas alcanzan los 20ºC. Durante estos meses la ciudad está atiborrada de turistas rusos extranjeros.
Durante los últimos diez días de junio, se celebra las ‘Noches Blancas’. También un Festival de Danza de las Noches Blancas con espectáculos que abarcan desde el folclore al ballet.
El Festival Ruso de Invierno, entre diciembre y enero, y la Despedida al Invierno Ruso, finales de febrero a principios de marzo, se concentran fuera de la ciudad, con los paseos en troyka (trineos tirados por caballos), espectáculos folclóricos y osos amaestrados. También se realizan los Encuentros Musicales Navideños en la Palmyra Septentrional, la Música de Primavera de San Petersburgo, entre abril y mayo, y el festival internacional de jazz, el Osenie Ritmy (Ritmos Otoñales).
En esta ciudad podemos ver:
La Plaza de Palacio: Ésta es una de las grandes plazas de Europa, bordeada de coloristas pero elegantes edificios y moteada con monumentos conmemorativos de la victoria de Rusia sobre Napoleón.
La plaza está dominada por la fantasía rococó verde y gris del Palacio de Invierno, la más grande de las piezas arquitectónicas que componen el Museo Estatal del Ermitage. El complejo de edificios es del tamaño de una ciudad pequeña. Hay cuatro edificios conectados a orillas del río: el Palacio de Invierno, los edificios del Gran y del Pequeño Ermitage y el Teatro del Ermitage. Éstos albergan una impresionante colección de arte europeo occidental con suficientes arañas de luz, incrustaciones en los techos, joyas zarianas y tesoros. Gran parte de la colección data de la época culturalmente próspera de Catalina la Grande y muchas de las obras fueron adquiridas cuando el poder de Napoleón empezaba a flaquear.
Adyacente al Palacio de Invierno se encuentra la aguja dorada del Almirantazgo o Ministerio de la Marina, un buen punto de referencia en caso de estar desorientado. Este edificio clásico de estilo imperial es la sede de la escuela universitaria naval y está llena de ángeles trompeteros, estatuas descomunales y fuentes.
La Fortaleza de Pedro y Pablo: Es el edificio más antiguo de la ciudad y fue construida en 1703 para defender la tierra recién conquistada a los suecos.
La catedral adjunta, aunque sencilla por fuera, dispone de un magnifico interior barroco. La mayoría de los dirigentes Romanov de Rusia fueron enterrados aquí. Entre la catedral y los cuarteles de los oficiales se yergue una estatua de Pedro el Grande de curiosas proporciones – se dice que frotar su dedo derecho trae buena suerte.
El Museo Ruso: Tiene su sede en el antiguo palacio Mijailovski, diseñado por Carlo Rossi y construido entre 1819 y 1925 por el Gran Duque Mijail (hermano de los zares Alejandro I y Nicolás I) como compensación por no tener opción al trono. El museo se fundo en 1895, durante el reinado de Nicolás II, y abrió tres años después. La vista más impresionante del edificio se obtiene desde la parte trasera, en paseo de una noche por los agradables Jardines Mijailovski. Por la noche, el palacio iluminado se convierte en un lugar muy romántico.
La Isla Vasilevski: La isla más grande de San Petersburgo está encajada a modo de tapón en la desembocadura del Neva. Los lugares más interesantes se agrupan en su extremo oriental, justo cruzando el río desde el Almirantazgo. Entre ellos se incluyen edificios marítimos, la universidad de la ciudad, un montón de museos y algunas de las mejores vistas de la ciudad. La isla está adornada con columnas rostrales, faros de navegación configurados en forma de proa de barco que hoy en día arrojan constantemente llamaradas de gas los días de fiesta.
Entre los museos se encuentran el Museo Naval, el Museo de Zoología, el Museo de Antropología y Etnografía o Kunstkammer y la Academia de las Artes. El Museo de Geología alberga un mapa de la Unión soviética de más de 26 m2, confeccionado con piedras preciosas entre las que figuran amatistas, diamantes y rubíes. También hay el Museo Sigmund Freud de los Sueños.
Nevsky Prospect: Son el famoso Nevsky prospekt, que va hacia el oeste a lo largo de 4 km desde el Almirantazgo hasta el Monasterio de Alejandro Nevsky a orillas del Neva. Bordeado de magníficos edificios y atestado de gente.
Entre los lugares turísticos por los que el visitante deambulará se encuentran la Catedral de Kazan con muchísimas columnas (sede del Museo de la Religión), el antiguo edificio de estilo Art Nouveau de la empresa de máquinas de coser Singer, que hoy en día una librería, los abovedados grandes almacenes Gostiny Dvor y la inmensa plaza dominada por la estatua de Catalina la Grande rodeada de sus numerosos amantes. Vale la pena echar un vistazo a la mayoría de las tiendas tan sólo por sus interiores. Abarcan desde los palacios de mercancías del siglo XIX a las extraordinariamente opulentas extravagancias del Art Nouveau y del art déco.

Palacio de Verano: Entre el Campo de Marte y el río Fontanka, se encuentra al jardín más encantados y antiguo de San Petersburgo. Pedro el Grande ordenó su construcción; tiene fuentes, pabellones y un plano geométrico similar al de Versalles. Se convirtió en uno de los lugares favoritos para las damas del siglo XIX.
Fue el primer palacio, construido por Pedro el Grande entre 1704 y 1714, y ahora está abierto al público. Los pequeños relieves de sus muros representan victorias navales rusas, y muchas de las habitaciones están decoradas con mobiliario de principios del siglo XVIII.
Pablo I, hijo de Catalina la Grande, hizo derribar el hermoso palacio de madera construido por la Emperatriz Isabel para construir en su lugar el voluminoso castillo de los Ingenieros. Una de sus alas, donde ocasionalmente hay exposiciones, pertenece actualmente al Museo Ruso.
Catedral de San Isaac: La cúpula dorada de 21,8 m de altura que sobresale en el perfil de San Petersburgo es la Catedral de San Isaac, la última construcción neoclásica que se edificó en la ciudad. Obra del diseñador francés Ricard de Montferrand. El granito se trajo de Finlandia, se utilizaron cien quilos de pan de oro en la cúpula y el resultado final, un lujoso interior de mármol y mosaico, es una auténtica joya. Desde lo alto de la columnata, de 43 m de altura, se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad.
Museo Pushkin: Pushkin murió en este lugar a orillas del río en 1837, tras un duelo con el soldado francés Baron d’Anthes que había estado cortejando públicamente a la hermosa mujer del poeta, Natalia. En el museo se ofrecen visitas guiadas en inglés, pero hay que reservar con antelación. El interior se mantiene exactamente igual que durante los últimos días vida del poeta. Para los más morbosos, se conserva la máscara con la que murió, un mechón de pelo y el traje que vestía cuando murió.
Museo de Artes Aplicadas y Decorativas: Situado frente al extremo este del Jardín de Verano, este museo es impresionante. La colección empezó a reunirla el barón Stieglitz en 1878, con el deseo de rodear a sus alumnos de la Escuela de dibujo técnico con obras de arte que los inspiraran. Entre 1885 y 1889 se construyó de la mano del Messmacher y cada sala se decoró con un estilo diferente. Desgraciadamente, gran parte de la decoración se perdió con el cierre de la escuela cuando estalló la revolución, pero los trabajos de recuperación siguen en marcha. Los objetos que se muestran cortan la respiración; se conserva desde mobiliario medieval de artesanía hasta una peculiar colección de azulejos rusos, además de trabajos de los estudiantes de la escuela. No hay que perderse la sala Terem, decorada con el estilo del palacio medieval del Kremlin de Moscú.
Otras rutas que podemos hacer son:
Antena de Radio y Televisión: La antena del Centro de Difusión por Radio y Televisión de Leningrado está abierta al público. Transmisora de 50.000 vatios y con 310 m de altura, ofrece excelentes vistas de la ciudad y de sus alrededores, además hay una cafetería bar a 200 m de altura de la estructura. La torre se balancea cuando hace viento y uno lo puede sentir en sus propias carnes. La construcción de la antena fue supervisada por un equipo exclusivamente femenino.

Petrodvorets: La construcción de una serie de palacios en un bonito emplazamiento a 30 km al oeste de San Petersburgo.
Las fuentes desempeñan un papel importante para explicar el impresionante encanto de Petrodvorets. La Gran Cascada y la Avenida de Agua son una sinfonía de surtidores y canales orquestados en parte por el propio Pedro el Grande. Otros de los componentes de Petrodvorets incluyen el Gran Palacio, ampliado por Rastrelli para la Emperatriz Isabel, y posteriormente remodelado por Catalina la Grande. Las arañas de luz colgantes y los cuadros son originales; por suerte fueron retirados antes de la llegada de los alemanes. La villa original de Pedro el Grande, Monplaisir, está provista de aireadas y luminosas galerías encaradas al mar. Los jardines están moteados con las omnipresentes fuentes, encantadoras casetas y residencias estivales, incluyendo lo último en salones, el independiente Ermitage.
Las Islas Kirovski: Las islas que se hallan fuera del delta, situadas al norte del centro, a todo el conjunto se las llama las Islas Kirovski, e incluyen la Kamenny, la Yelagin y la Krestovski. Fueron concedidas a los preferidos de la corte y se convirtieron en un elegante lugar de veraneo. El Palacio Yelagin, construido por Rossi para la Emperatriz María, esposa de Alejandro I, está abierto al público. Hoy en día son básicamente lugares de reunión frondosos ideales para ir de picnic y pasear. Glorietas, mansiones rosáceas, palacios, canales para pasear en barca, caminos para ir en bici y un parque a orillas del mar que se confunde con las casas más ricas de San Petersburgo.
Pushkin: Los palacios en el Tsarskoe Selo fueron realizados para la Emperatriz Isabel y Catalina la Grande. Se encuentran a 25 km al sur de San Petersburgo. El estilo barroco del Palacio de Catalina quedó en estado de ruina por los alemanes al final de la Segunda Guerra Mundial, pero en la actualidad es una obra maestra de la restauración. La fachada tiene cúpulas doradas y detalles en blanco y azul, mientras que el interior realmente reluce y brilla, con espejos, arañas de luz y rollizos angeles. Justo al norte del Palacio de Catalina se encuentra el clásico Palacio de Alejandro.
Monumento a los heroicos defensores de Leningrado: El ataque a Leningrado fue uno de los hechos más relevantes de la Segunda Guerra Mundial y, para algunos, de la historia de la guerra. Situado al sur de la ciudad y a sólo 9 km de la línea del frente, este impresionante conjunto de estatuas de bronce dispuesto en torno a un obelisco de 48 m de altura constituye un tributo a la victoria final de los rusos frente a los invasores alemanes.
En verano, una manera agradable de pasar el rato es remar por los canales y lagos que hay cerca de las Islas Kirovski. Se pueden alquilar barcas y en caso de querer dirigirse más hacia el norte, puede tomarse un velero hasta el golfo de Finlandia y plantar el parasol en la playa. El invierno puede ser muy aprovechable si uno es amante del esquí de fondo.

Fecha: 19 de marzo de 2009
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