El encanto de Marsella

 
 

Marsella es una ciudad con encantos y atractivos suficientes para pasar unas vacaciones divertidas disfrutando a pleno de todo lo que ella tiene para ofrecer al turista.

Es la ciudad más antigua de Francia, posee una fuerte economía gracias a su gran actividad portuaria.

Uno de los destinos predilectos por muchas parejas que desean pasar unos días románticos en un ambiente muy especial. Es también un lugar ideal para viajar durante todo el año, pues siempre existen actividades para realizar y cosas para hacer y ver.

Sus clásicos paisajes naturales con el mar de fondo son un regalo para los ojos, bellas playas, clima excelente, numerosos destinos históricos para visitar, la hacen un lugar atractivo para viajeros de todo el mundo.

El Puerto Viejo o Vieux Port es un excelente punto de partida para comenzar a conocerla, muchos servicios turísticos están allí, así como gran cantidad de cafés, restaurantes, tiendas y hoteles.

Justo frente al puerto, se encuentra la isla de If una de las islas del lugar con mayores visitas turísticas. Allí se puede visitar el castillo del siglo XVI que se hizo conocido en el mundo entero por el  lugar que describiera  Alejandro Dumas en su novela El Conde de Montecristo.

La hermosa Basílica de Notre Dame de la Garde, comúnmente llamada la Bueone Mère, es un lugar histórico situado en una colina a unos 160 metros sobre el Puerto Viejo.
De estilo bizantino, fue levantada con materiales que llegaron de Italia exclusivamente con ese fin  predominando el mármol en toda la fachada.

De los barrios marselleses podemos destacar el de Le Panier, con chocolaterías, panaderías y bollerías artesanales son las que predominan en sus calles vendiendo exquisitos productos típicos.

Como edificios destacados está el de Le Panier es La Charité, que son del siglo XVIII y albergan un complejo gastronómico el primero y al Museo de Arqueología Mediterránea, el segundo.

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