
Situado sobre un gran peñasco y un lago alpino en la región de Füssen, el Castillo de Neuschwanstein es digno del mejor cuento de hadas. Walt Disney se basó en este castillo pare crear el castillo de la película “La Bella Durmiente”.
El castillo fue encargado por el Rey Luis II de Baviera, y comenzó su construcción en 1869 y duró unos 17 años. Desde niño, Luis II ya disfrutaba con la arquitectura y el teatro. Su fascinación por el mundo legendario le llevaba a disfrazarse y recrear escenas de caballeros medievales. El rey Luis II de Baviera estaba diagnosticado de “esquizofrenia Paranoide”, por lo que la predisposición a la fantasía y la soledad se explican como síntomas de esta enfermedad, se veía así mismo como la representación del “Caballero del Cisne”.
Gran Admirador de Wagner y su música, llegó a ser su principal mecenas. La gran afición del monarca hacia las leyendas como la de “Tannhäuser” y “Lohengrin” le lleva a encargar la construcción del Castillo de Neuschwanstein, inspirado en el “Caballero del Cisne” de Lohengrin.
El castillo es de estilo neorromántico. Posee más de 300 habitaciones aunque sólo unas 14 estancias fueron terminadas. Cada estancia es un homenaje a la escenografía de las óperas del maestro Wagner. El castillo tiene cinco pisos al estilo romano siguiendo el modelo de Wartburg. Los planos fueron creados por Eduard Riedel. Si visitamos el castillo encontramos estancias suntuosas decoradas con pinturas alegóricas de leyendas y lugares de gran belleza.
En un próximo artículo visitaremos el interior y alrededores del Castillo de Neuschwanstein. Si quieres saber más sobre este romántico castillo de leyenda, te espero aquí.
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Fecha: 29 de Octubre de 2009
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