
Al estar el castillo en un valle empinado como es el Valle de Grawang, las zonas ajardinadas del Castillo de Linderhof están construidas “en terrazas” al estilo del Renacimiento.
Los jardines del castillo muestran una gran variedad de influencias y estilos, así hay zonas ajardinadas inspiradas en el paisajismo de los jardines ingleses, otras de los jardines franceses como Versalles, influencias de la mitología grecoreomana y zonas con influencia marroquí dada la gran admiración que tenía el monarca Luis II por este país.
Hay una gran planta baja en la zona este, con un maravilloso jardín estilo francés en el jardín hay una estatua dorada del Dios Cupido. En la zona de la pendiente norte está la maravillosa cascada, visita obligada de los jardines por su belleza. Detrás del castillo una arboleda de tilos lleva a una pendiente empinada, ahí encontramos el pabellón “Templo de Venus”, ahí vemos la cascada que se derrama sobre unas escaleras de mármol.
En la zona oeste, multitud de flores, pirámides de Bojs y pasillos de follaje, dan pasos a diversos pabellones depósitos de agua con figuras. Un suntuoso florero de Mayólica con corona de angelotes llama la atención.
Si hay un lugar que impacta al visitante de los jardines del Castillo de Linderhof, es la llamada “Casa de Marruecos”, este pabellón fue importado desde Oriente por el rey Luis II.
Originalmente diseñada como pabellón para la Exposición Universal de París del 1878, fue adquirida por el rey y trasladada al recinto del Parque del Castillo de Linderhof. Después de fallecer Luis II en 1886, el pabellón de Marruecos se vendió y fue trasladada. Afortunadamente en 1982 retornó a los Jardines de Linderhof. Su interior está decorado de forma oriental, tendencia muy de moda en aquella época.
Si quieres saber aún más sobre los maravillosos jardines que rodean el Castillo de Linderhof te espero aquí.
Noticias relacionadas:


Fecha: 07 de Noviembre de 2009
Autor:
Archivado en:
Etiquetas: