Filipinas, la Sonrisa de Asia

 
 

Monte ApoCon una superficie de 299.000 km² y una población de  84.61 millones habitantes, las siete mil islas que forman Filipinas son las grandes olvidadas del sureste asiático, al estar apartadas de la ruta terrestre principal, nunca han atraído a un gran número de turistas.

Estas islas están situadas en la parte oeste del océano Pacífico, de las que sólo dos mil están habitadas. Luzón y Mindanao son, con diferencia, las de mayor extensión. Sólo unas mil islas superan el kilómetro cuadrado y unas dos mil quinientas ni siquiera tienen nombre. Los países más cercanos a Filipinas son Taiwán al Norte, Malaisia oriental y Brunei al Suroeste, e Indonesia al Sur.

Filipinas está declarado como el país con mayor predisposición a los desastres de la Tierra. Los tifones, terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, desprendimientos de tierras y acciones militares contra los insurgentes musulmanes son sólo algunos de sus problemas.

La mejor época para visitar el país se prolonga de diciembre a mayo, la temporada baja de tifones. Durante las vacaciones de Navidad y Semana Santa aumenta la demanda y resulta complicado encontrar billete, independientemente del transporte.

Manila, capital del país con 10.000.000 habitantes, es el punto de acceso para otros destinos más interesantes. Manila es una moderna ciudad que quedó completamente destruida durante la II Guerra Mundial, y que actualmente puede presumir de contar con unos bellos vestigios coloniales. La ciudad puede resultar el lugar idóneo para el ocio: los bares y lugares de entretenimiento mantendrán al viajero en forma y con ganas de seguir la diversión durante meses.

Banaue, al norte de Luzón, los espectaculares bancales donde se cultiva arroz , han sido descritos por muchos como la octavaLa Isla de Boracay maravilla del mundo. Excavados en la ladera de una colina por la tribu de los ifugao hace dos o tres mil años, se extienden como escalones de piedra hacia el cielo, algunos hasta una altitud de 1.500 m.

También podemos visitar las playas de la La isla de Boracay, situada en el extremo noroeste de Panay, aparece con regularidad en las listas de mejores playas del mundo; Puerto Galera, en la isla de Mindoro, se ha convertido en el enclave ideal para disfrutar del sol. Puraran, en la isla de Catanduanes, junto a Luzón, ofrece también bellas playas, arrecifes y posibilidades para practicar el surf, pero las corrientes marinas pueden resultar peligrosas.

Repartidos por todo el archipiélago existen innumerables enclaves de gran belleza, como las colinas de Chocolate de Bohol en la provincia de Visayas, el cráter del lago Taal, al sur de Manila, las cuevas funerarias de Sagada, a 18 km de Bontoc, la apacible ciudad portuaria de Cebú, donde Magallanes mandó erigir una cruz, marcando así el inicio de la cristiandad en Filipinas, y un total de cinco mil islas deshabitadas y aún por explorar.

Colinas De Chocolate De BoholLas islas al norte de Bohol están especialmente indicadas para los más aventureros, sobre todo Dibutonay, Maltatayoc y Horse, situadas en la bahía de Gutob, entre las islas de Culion y Busuanga. Las islas Batan, en el Norte, sorprendemente preservadas, se caracterizan por su difícil acceso. Además, ofrecen la posibilidad de visitar poblaciones remotas, donde se puede alojar en domicilios particulares.

En el norte de Luzón, Vigan posee restos del espléndido legado arquitectónico español. Las estructuras coloniales se conservan en muy buen estado y conforman una atmósfera del siglo XVII de carácter único. La localidad cuenta con varios museos, dedicados a varios héroes nacionales que nacieron allí.

En la isla de Samar, en las Visayan, se halla Viriato, población situada junto a una carretera costera con uno de los paisajes más bellos del país que discurre entre montañas, abruptos acantilados, apartadas islas y preciosas bahías repletas de barcas. En el pueblo también pueden admirarse unas grandes cataratas y realizarse buenas excursiones a pie.

El Lago Sebu, hermoso mar interior de la isla de Mindanao, está ubicado en las tierras altas del sur de Tiruray, a una altitud de casi 300 m. La mayor atracción de este remoto enclave es la posibilidad de conocer la cultura y el estilo de vida tradicionales. La tribu local, los t´boli, subsiste en una reclusión casi total y es famosa por la calidad de sus trabajos de latón y sus tejidos. El mercado de los sábados es especialmente animado.

El archipiélago posee una topografía volcánica con una actividad sísmica frecuente. Cuenta con 37 volcanes, de ahí que muchos hoteles ofrecen visitas guiadas al monte Pinatubo, que entró en erupción en 1991, dejando tras de sí un paisaje sorprendente. Se puede visitar la zona a pie atravesando barrancos, alquilar un todoterreno o concertar un tour aéreo. También es factible escalar el monte Mayon, situado al sur de Luzón y considerado un cono volcánico perfecto. Este volcán activo de 2.450 m ha entrado en erupción en cuatro ocasiones desde 1968; la última se produjo en febrero de 1993. La escalada requiere varios días y en Legaspi pueden contratarse guías locales. Otras ascensiones de interés se efectúan en el monte Taal, al sur de Manila, con fama de ser uno de los volcanes más pequeños y peligrosos del mundo, y en el pico más alto de Filipinas, el monte Apo(2.954 m), en Mindanao.

Alona Beach

A lo largo de la costa oriental de Luzón, en especial en las provincias de Bikol y Quezón, se ofrece la oportunidad de practicar senderismo. Para quienes decidan evitar los vehículos de motor, nada puede compararse con los paseos por las islas de Batan o Lubang, donde las carretas de caballos siguen siendo el principal modo de transporte. Los amantes de la fauna no deben perderse la visita a la isla Calauit, una reserva donde se crían especies animales africanas, como jirafas, cebras y gacelas, desde hace casi veinte años.

Al estar compuesta por unas siete mil islas, Filipinas cuenta con una variada oferta para practicar el submarinismo y el buceo con tubo. Entre las zonas más idóneas figuran Boracay, Alona Beach (Bohol), Puerto Princesa (Palawan) y la isla de Apo. Quienes prefieran navegar en canoa pueden descender los rápidos del río Pagsanjan, 70 km al sureste de Manila, algunos de cuyos rincones pueden resultar familiares, ya que allí Coppola rodó parte de su película Apocalypse Now. Los aficionados a la espeleología pueden explorar el río subterráneo de Palawan, un laberinto de cuevas con una longitud de 8 km.

Filipinas alberga más de mil especies animales, entre las que destacan el búfalo enano salvaje, el pilandoc malayo, el cocodrilo y la serpiente pitón. También existen más de diez mil tipos de árboles, matorrales y helechos, con la palmera y el bambú entre los más comunes.

En general, la única manera de llegar a Filipinas es en avión, con Manila y Cebú como principales puntos de entrada. En el país sólo opera una línea de ferrocarril, que realiza el recorrido entre Manila y Naga, al sur de Luzón. La principal alternativa para recorrer largas distancias dentro de una isla es el autobús. El servicio de ferrys y barcos entre islas es muy frecuente, aunque la seguridad y la calidad del servicio es muy variada. También es factible alquilar un coche en alguna de las oficinas que las agencias internacionales han habilitado en las principales ciudades. Los medios de transporte utilizados en las ciudades son los jeepneys, taxis de servicio público/ o con taxímetro, motocicletas y bicicletas con sidecar.

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