Un lugar que no parece real, Ruinas de Machu Picchu

 
 

Un lugar hermoso y misterioso un lugar que no parece real, donde el pasado nos habla y lo que vemos nos asombra, eso es Machu Picchu.

Machu Picchu

Localizada a unos 79 km. al oeste de Cusco a una altitud de aproximadamente 2350 metros sobre el nivel del mar, se encuentra uno de los sitios arqueológicos más importantes de America del Sur y como consecuencia de ello una de las regiones más visitadas del Perú.
Es una ciudad totalmente construída en pieda, sin la utilización de ningún tipo de adhesivo. Piedra sobre piedra se encuentran encastradas de forma tal que van creando las galerías.

La Civilización Inca, la más completa de las culturas andinas, se desenvolvió a lo largo de casi tres siglos y fue el mayor y más organizado imperio establecido en la región.

Al llegar a Machu Picchu podemos observar que es una ciudad muy bien conservada.
Se trata de un complejo dividido en dos áreas, en la primera encontramos las terrazas que nos demuestran las avanzadas técnicas de cultivo que utilizaban los incas y en la segunda, llamada sector urbano, hallamos una perfecta  arquitectura e ingeniería de piedras prolijamente insertadas.

El clima que encontramos es cálido en el día y fresco por la noche.
La mejor época para visitar Machu Picchu es de abril a septiembre pues a pesar que el clima es más frío  no llueve como el resto del año, circunstancia que muchas veces impide llegar a la ciudad .

Para llegar a las ruinas por el Camino del Inca son aproximadamente tres días de caminata. Se debe tomar un tren desde la ciudad de Aguas Calientes hasta el kilómetro 82 y de allí  seguir  a pie.

Otra opción es utilizar la carretera Hiram Bingham que nace en el pueblo de Aguas Calientes, hasta allí se llega por tren (3 horas desde Cusco) o por helicóptero (30 minutos desde Cusco).

Todos estos “inconvenientes”, podríamos llamarlos así, tienen como objetivo que el flujo de visitantes a las ruinas sea controlado, teniendo en cuenta que se trata de una reserva nacional y patrimonio de la humanidad.

La ciudad de Aguas Calientes ha crecido de manera rápida y constante y vive exclusivamente del turismo. Allí se pueden encontrar hoteles y restaurantes de diferentes precios.
Los hoteles son de buen nivel, los hay más caros y también para presupuestos más reducidos. Todos cuentan con baño privado, televisión y teléfono, como servicios básicos.

En cuanto a los lugares para comer, existen varios restaurantes que exhiben un variado menú tanto de deliciosa comida cusqueña como platillos internacionales.

Pero lo mejor lo encontramos en las mismas ruinas, donde el hotel y restaurante  Machu Picchu Sanctuary Lodge ofrece una espectacular vista las ruinas y además de hospedaje, una menú compuesto por comida típica peruana e  internacional.

Realizar este viaje que nos transporta al pasado de la humanidad es una aventura imposible de olvidar y un destino que  vale la pena conocer.

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