
Hace poco más de un siglo llegaban a la Patagonia Argentina los inmigrantes que provenían de diferentes países de Europa, entre ellos los galeses que eligieron estas tierras pues tanto su clima como su paisaje les hacían recordar sus raíces.
El sur de la Argentina no sólo son hermosos lugares sino que también son las historias de aquellos que vinieron para quedarse, como el caso de los habitantes de Gaiman, un pueblo distante a 18 kilómetros de la ciudad de Trelew, con 6000 habitantes, nacido en la época de la colonia y llegando a la actualidad resguardando las tradiciones que sus antecesores les legaran.
Muchos de los galeses que en épocas pasadas llegaron a Gaiman, se dedicaron al cultivo de la tierra y la cría de ovejas, y sus descendientes siguen con muchas de esas labores hasta hoy.
Se trata de un pueblo pintoresco, lleno de historia, con viejas casonas y capillas que reproducen la típica arquitectura galesa.
Muchas historias se cuentan por aquí, como que en estas tierras se encuentra el primer monumento de América que fuera dedicado a Colón.
Y si de historia hablamos, hay que ir al Museo Regional Galés, donde conoceremos más de este pueblo que a pesar de la modernidad se ha quedado un poco en el tiempo.
También se puede visitar el Museo Antropológico, y el Parque Paleontológico Bryn Gwyn.
Diseminadas por el valle, encontraremos pequeñas iglesias con una arquitectura hermosa, como escapada de los libros de cuentos.
Todo aquí es así, el pasado y el presente entremezclados, un lugar ideal para visitar, pasar el día y disfrutar de una experiencia inolvidable como la de tomar el auténtico té con la famosa torta galesa, cuya receta ha pasado de generación en generación. Es una masa oscura que lleva esencias, especias, licor y miel. Se dice que dura varios meses, pero por lo deliciosa que sabe dudo mucho que pase todo ese tiempo sin ser comida.
Otras delicias para disfrutar son los panes dulces, tartas de frutas acompañadas con nata montada, pan casero tradicional, tarta de limón… En fin, una gran cantidad de opciones imposibles de resistir.
Un viaje encantador lleno de colores, gente amable, hospitalaria y buenos recuerdos que quedarán después de una visita a Gaiman.
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Fecha: 24 de Diciembre de 2009
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