Descubriendo Río de Janeiro (Parte II)

 
 

Río de Janeiro

Para conocer y disfrutar de todos los encantos de Río de Janeiro y aprovechar al máximo sus vacaciones, organice su agenda y haga igual que los cariocas, que disfrutan un baño de mar, una cerveza helada, actividades al aire libre y de la Samba en el barrio de Lapa, pero no olvide  los programas hechos especialmente para los turistas, como visitar el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar o caminar por el centro antiguo de la ciudad. Si puede elegir la fecha visite Río durante el final del año o en carnaval, cuando la ciudad se engalana aún más para vivir estas fiestas.

Como puntos turísticos más importantes en Río, paseos obligatorios que no pueden dejar de realizarse, están el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, ambos son cartones postales conocidos en todo el mundo. Además, estadios como el Maracaná nos revelarán la magia del fútbol.

Electo como una de las siete nuevas Maravillas del Mundo, el Cristo Redentor fue elegido por los cariocas como la Maravilla de Río. El monumento se encuentra en lo alto de la montaña del Corcovado, a unos 700 metros de altitud donde un mirador panorámico nos permite apreciar gran parte de la ciudad.

Para llegar hasta él existen dos alternativas: de auto o de tren; sin embargo, el acceso en automóvil es un poco complicado sobretodo por la falta de espacio para estacionar. Prefiera el tren, con un viaje  de 3800 metros en medio de jardines temáticos que dura aproximadamente unos 20 minutos y una vez que llegue al Cristo disfrute de este espectáculo que quedará en su memoria para siempre.

La emoción del paseo para visitar el Pan de Azúcar comienza mucho antes de llegar a él. Situado a 400 metros sobre el nivel del mar, la aventura se inicia con el viaje en teleférico, desde donde se pueden apreciar detalles y ángulos únicos de la geografía de la ciudad.

La primera parada es en el Morro de la Urca, que se encuentra a 220 metros de altitud; desde allí se puede ver la Bahía de Guanabara y la Ensenada de Botafogo. En la segunda y última parada tenemos una vista panorámica de la Bahía y gran parte de la zona Sur de Niteroi. En verano es sumamente bonito subir al final del día para apreciar espectaculares puesta de sol.

Más que un monumento deportivo, el estadio de Maracaná es un atractivo cultural y turístico, recibiendo visitantes en días en que no hay juegos. Para los apasionados por el fútbol, existen tours guiados que los llevarán al campo de juego, los vestuarios, al Hall de la Fama, donde se encuentran las marcas de los pies de jugadores famosos y al Museo del Fútbol, con fotos e imágenes de bellas jugadas hechas en este maravilloso estadio.

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