Con una población de más de 4 millones de habitantes y una superficie de 78 km2, Caracas es la capital y ciudad más poblada de Venezuela. Está cerca de la costa (Puerto de La Guaira), pero a una altura de más de 800 metros, por lo cual el clima es muy agradable.
Caracas está ubicada a los pies del Avila, una montaña de 2600 metros, donde se encuentra el parque Avíla Mágica y el Hotel Humboldt (en proceso de remodelación), al cual se llega por un teleférico. Es sin duda una de las mejores atracciones turísticas que tiene la ciudad. A una altura de 2100m se puede disfrutar de la pista de patinaje y de un clima maravilloso.
Es una ciudad con dinero procedente del petróleo, con atascos y un crecimiento cultural, centro incuestionable de la vida política, científica, cultural, intelectual y educacional.Tiene todos los elementos propios de una gran ciudad – grandes restaurantes, hoteles de lujo, teatros, museos, vida nocturna, tiendas – y muchos de los problemas – delincuencia, pobreza espantosa, contaminación y la pérdida del patrimonio. Tiene una situación privilegiada en la costa caribeña y es la puerta de entrada a los Andes y al Amazonas.
El calendario festivo de la ciudad está marcado por las fiestas religiosas. En Navidad, Carnaval, Semana Santa y Corpus Christi todo se paraliza y los días de los santos también son fiestas importantes.
Los acontecimientos culturales también tienen gran importancia en Caracas. La cita más importante es el Festival Internacional de Teatro, que tiene lugar en marzo o abril de todos los años terminados en un número par. En el Hatillo se celebra un pequeño festival musical entre septiembre y noviembre. La Temporada de Danza que abarca los meses de julio hasta agosto reúne a los principales grupos de danza del país. El aniversario de la fundación de la ciudad, el 25 de Julio, está marcado por numerosas actividades culturales, con una gran oferta de conciertos, exposiciones y obras de teatro.
Algunos lugares de esta gran ciudad que no nos podemos perder son:
La Plaza Bolívar: Esta arbolada plaza es el lugar más importante de la parte vieja de Caracas, con un monumento a El Libertador en el centro. La plaza es el lugar favorito de los visionarios políticos de cualquier clase y de los religiosos con mensajes mesiánicos, que sueltan sus apasionados discursos ante un público compuesto por funcionarios perplejos todos los días a la hora de la comida.
Entre los edificios notables que rodean la plaza destaca la catedral, construida sobre el templo original, La capilla de la familia Bolívar, el edificio del Concejo Municipal o el Museo Caracas.
El Capitolio Nacional con su cúpula dorada, ocupa una manzana de la ciudad, en la parte sureste de la Plaza Bolívar. Su construcción fue encargada a Guzmán Blanco en la década de 1870, y es muy famoso por su Salón Elíptico, una sala oval con una cúpula y paredes con los retratos de las principales personalidades del país. En caso de visitarlo el Día de la Independencia se puede contemplar el documento original de la Ley de la Independencia de 1811, que se encuentra en un pedestal presidido por un busto de Bolívar y que sólo es mostrado este importante día festivo. Las piezas que rodean esta sala están decoradas con pinturas de batallas que conmemoran la lucha por la independencia de Venezuela.
Casa Natal de Bolívar: Los rascacielos destacan en la ciudad, pero afortunadamente esta reconstrucción bien proporcionada de la casa donde nació Simón Bolívar el 24 de julio 24 de 1783 todavía conserva el aire colonial. Gran parte de la decoración interior ha sido sustituida por grandes pinturas con escenas de batallas, pero en el cercano Museo Bolivariano pueden verse reliquias más personales. En el museo se muestran armas de época, estandartes y uniformes. La pieza estrella es el cofre donde se guardaron los restos de Bolívar cuando fueron traídos de Colombia; sus cenizas descansan ahora en el Panteón Nacional.
El funeral de Bolívar tuvo lugar 12 años después de su muerte en la Iglesia de San Francisco, a unas pocas manzanas al oeste; en este lugar fue proclamado ‘El Libertador’ en 1813. La iglesia deslumbra por sus dorados altares barrocos, y sigue conservando su interior colonial, a pesar de haber sido modernizado por Guzmán Blanco.
Panteón Nacional: El edificio más venerado de Venezuela está a cinco manzanas al norte desde la Plaza Bolívar, en la parte norte del barrio antiguo. Anteriormente fue una iglesia; y adoptó su nueva función por orden de Guzmán Blanco en 1874 como lugar de reposo de algunas personalidades del país. La nave central está dedicada a Bolívar; en el altar está el sarcófago de bronce del héroe, mientras que las personalidades menores están relegadas a los pasillos. La bóveda del panteón nacional está cubierta por pinturas de la década de 1930 que muestran escenas de la vida Bolívar, y la gran lámpara de araña que brilla en lo alto fue instalada en 1883, fecha del centenario de su nacimiento. Merece la pena una visita y asistir al cambio de guardia, que tiene lugar varias veces al día.
Museo de Arte Colonial: Los alrededores de este museo son casi tan atractivos como sus salas restauradas, llenas de obras de arte, mobiliario y enseres domésticos cuidadosamente seleccionados. La colección se encuentra en una hermosa mansión colonial conocida como Quinta de Anauco, con un hermoso patio interior y rodeada de jardines. Cuando fue construida en 1797, la quinta estaba alejada del centro histórico de la ciudad, pero hoy día es un oasis frondoso situado en el barrio de San Bernardino. Los domingos por la mañana suele haber conciertos de música de cámara en los antiguos establos.
Parque Central: Tras un paseo de 1,5 km hacia el este de la Plaza Bolívar le traslada a uno de la Caracas histórica a la futurista. Este parque, en lugar de ser una zona verde del centro, es un complejo de bloques residenciales de hormigón de cinco pisos con un aspecto futurista coronado por dos torres octogonales de 53 pisos. El Parque Central es el centro neurálgico del arte y la cultura de la ciudad; está repleto de museos, cines, el Complejo Cultural, donde se ofrecen espectáculos, y el Ateneo de Caracas, donde actúa la popular compañía de teatro Rajatabla. Y en caso de ver la ciudad desde lo alto, se recomienda subir al piso 52 del Mirador de la Torre Oeste, desde donde se obtiene una vista de 360° del resto de la ciudad.
El extremo este del Parque Central está ocupado por el Museo de Arte Contemporáneo, con diferencia el mejor museo de arte contemporáneo del país, si no de todo el continente. Las 16 salas distribuidas en cinco niveles albergan obras de arte del país, entremezcladas con una interesante colección de artistas modernos como Chagall, Matisse, Monet, Léger y Miró. La joya del museo es la colección de más de cien grabados de Picasso, de la década de 1930.
También podemos visitar:

La pequeña ciudad de El Hatillo es actualmente un barrio de los alrededores de Caracas, aunque antes de integrarse en la zona metropolitana de la ciudad había gozado de independencia durante siglos. Al igual que muchas otras ciudades venezolanas, está construida en torno a la Plaza Bolívar y ha conseguido mantener algunas muestras de arquitectura colonial. Las casas del centro han sido restauradas y pintadas con colores alegres; una sí y otra no, son restaurantes, cafés, tiendas de artesanía o galerías de arte. Hordas de caraqueños acuden al pueblo los fines de semana; el aumento de los lugares para comer ha sido extraordinario – las principales cocinas extranjeras tienen representación, desde la francesa hasta la italiana, pasando por la japonesa o tailandesa. El Hatillo está a 15 km al sureste del centro de la ciudad, y los frecuentes carritos la conectan con la capital.
El Parque Nacional El Ávila protege 90 km de la cordillera escarpada y frondosa que se levanta al norte de Caracas separando a la ciudad del mar. El Ávila es el mejor parque nacional de Venezuela para los excursionistas, pues ofrece unos 200 km de caminos, muchos de ellos señalizados. La ladera sur del parque, que da a Caracas, está prácticamente deshabitada, y está atravesada por decenas de senderos. La ladera norte desemboca en el mar y está moteada por pequeñas aldeas y haciendas, aunque en esta parte hay pocos caminos para turistas. La ruta que ofrece mejores panorámicas es la excursión hasta el Pico Naiquatá; es necesario ir provisto de impermeable, ropa de abrigo y agua. El parque está atravesado, de norte a sur, por algunas pistas para 4×4 y por el teleférico.
Colonia Tovar: Esta ciudad de montaña se encuentra a una altitud de 1.800 m, entre los bosques ondulantes de la Cordillera de la Costa, a unos 60 km de oeste de Caracas. Hoy en día es uno de los ejemplos clásicos de ciudad turística, con algunos alemanes perdidos en la selva tropical que atrae a hordas de caraqueños los fines de semana, aunque los días de diario nadie se acerque. Es una excursión agradable de un día desde la capital. En caso de decidir pasar la noche en el lugar, es necesario llevar ropa de abrigo pues las temperaturas bajan en picado cuando se pone el sol. Para llegar a Colonia Tovar es necesario tomar un carrito en Caracas y cambiar en El Junquito con una duración de trayecto de unas dos horas.
San Francisco de Yare: Es una tranquila y pequeña localidad, situada a unos 70 km al sureste de Caracas. Que la ha convertido en un lugar famoso es la alegre celebración de los Diablos Danzantes, que se festeja anualmente en Corpus Christi desde 1742. Unos mil demonios con fantásticas máscaras toman las calles para realizar un baile ritual al ritmo de los tambores. El día de Corpus Christi es, obviamente, el mejor día para visitar la ciudad, aunque también merece una visita en cualquier otra ocasión. El museo de la Casa de los Diablos Danzantes, lugar desde donde empiezan las celebraciones de Corpus Christi, contiene una colección de máscaras de los demonios y fotos. Varios talleres elaboran mascaras y es posible contemplar todo el proceso y comprar alguna a un precio razonable.

Archipiélago Los Roques es un hermoso archipiélago de arrecifes de coral situado a unos 150 km al norte de la costa. Está formado por 42 islotes y unos 250 bajíos de arena y arrecifes coralinos. El archipiélago fue declarado parque nacional en 1972, y el acceso sin limitaciones sólo está permitido en la denominada Zona Recreativa que comprende Gran Roque, Madrizquí, Cayo Pirata, Noronquises y Crasquí. Con playas de arena fina y blanca y extensos arrecifes coralinos, este lugar se está convirtiendo rápidamente en un popular destino turístico. Gran Roque, en la parte norte del archipiélago, es la isla principal y centro de transporte. La isla tiene una localidad que lleva el mismo nombre, cuyo muelle está lleno de barcas de pesca, barcos de tour operadores, yates y pelícanos Madrizquí, a aproximadamente 1 km al sureste, es la isla más próxima. Era la isla preferida por los caraqueños más adinerados que descubrieron Los Roques hace décadas y construyeron sus casas de veraneo antes de que el lugar se convirtiera en parque nacional.
La mayoría de visitantes visitan el archipiélago uno o dos días, aunque sólo sea para tomar el sol en sus aguas cristalinas. Crasquí es la playa más larga, pero hay muchas más para elegir. El archipiélago es una de las mejores zonas de Venezuela para practicar el submarinismo y bucear. El vuelo hasta Gran Roque desde el aeropuerto de Maiquetía tarda unos 40 minutos.
En Caracas las zonas y los centros comerciales son abundantes, especialmente en el centro histórico, La Candelaria, Sabana Grande, Chacaíto y Chacao. Para actividades más culturales podemos asistir a los numerosos Teatros y Museos. Entre los deportes a los que se puede acudir como espectador destacan la liga profesional de béisbol en la Universidad, fútbol en el estadio cercano y las carreras de caballos en Hipódromo La Rinconada, a 6 km del centro.

Fecha: 14 de marzo de 2009
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